Tendencias en el consumo de carne argentina en España y Europa

Para los profesionales de la restauración, entender las tendencias en el consumo de carne argentina es clave para diseñar cartas más competitivas, captar clientes más exigentes y diferenciarse frente a la competencia.

La carne argentina mantiene desde hace años un lugar destacado en la oferta gastronómica española y europea. Su prestigio, asociado a la cría extensiva, a los pastos naturales y al sabor característico de sus cortes, sigue despertando un interés creciente entre consumidores, chefs y propietarios de restaurantes. Sin embargo, en los últimos cinco años han surgido nuevas preferencias, formatos y expectativas que están redefiniendo la presencia de la carne argentina en España y en Europa.

Para los profesionales de la restauración, entender estas tendencias es clave para diseñar cartas más competitivas, captar clientes más exigentes y diferenciarse frente a la competencia. A continuación te contamos qué está pasando y qué buscan hoy los restaurantes y sus clientes.

Aumento de la demanda de carne premium y origen garantizado

El consumidor europeo está cada vez más interesado en productos de origen certero y calidad probada. La carne argentina, tradicionalmente asociada a estándares altos, ha reforzado su presencia en el segmento premium gracias a su trazabilidad completa, desde la provincia de origen hasta el corte final, las certificaciones sanitarias estrictas exigidas por la Unión Europea y la diferenciación por razas, como Angus o Hereford, cada vez más valoradas en cartas especializadas.

Este enfoque en la calidad no solo atrae a clientes gourmet: también permite a los restaurantes justificar precios de carta más elevados y trabajar con márgenes estables.

cadera o corazón de cuadril

Cortes argentinos tradicionales y otros menos conocidos

Los restaurantes españoles y europeos ya no se limitan a incluir bife de chorizo u ojo de bife. La cultura del corte argentino ha madurado, impulsada por la influencia de parrillas especializadas, cocineros latinoamericanos y proveedores que han ampliado su catálogo.

Entre los cortes que más crecimiento están registrando se encuentran:

• El vacío, muy apreciado por su jugosidad y por funcionar tanto a la parrilla como al horno.
• La entraña, convertida en un imprescindible en restaurantes informales y de servicio rápido premium.
• La tira de asado, que gana terreno en brasas profesionales y hornos Josper.
• La colita de cuadril, muy versátil y cada vez más común en cartas europeas.

Esta diversificación permite a los restaurantes ofrecer propuestas más auténticas y diferenciadas, alejándose del repertorio tradicional de cortes europeos.

Crece el interés por la maduración controlada

Más allá del asado tradicional, en Europa está creciendo la presencia de carne argentina en nuevos formatos. Los chefs buscan versatilidad, y los cortes argentinos se adaptan muy bien a las hamburguesas gourmet, a los tacos y otras propuestas latinoamericanas contemporáneas, la cocina fusión o las tapas y pequeñas raciones de carácter informal. Este movimiento está ampliando el público que consume carne argentina y facilitando su entrada a otros negocios de restauración.

cadera o corazón de cuadril

Nuevos formatos culinarios

El consumidor europeo está cada vez más interesado en productos de origen certero y calidad probada. La carne argentina, tradicionalmente asociada a estándares altos, ha reforzado su presencia en el segmento premium gracias a su trazabilidad completa, desde la provincia de origen hasta el corte final, las certificaciones sanitarias estrictas exigidas por la Unión Europea y la diferenciación por razas, como Angus o Hereford, cada vez más valoradas en cartas especializadas.

Este enfoque en la calidad no solo atrae a clientes gourmet: también permite a los restaurantes justificar precios de carta más elevados y trabajar con márgenes estables.

cadera o corazón de cuadril

Tendencia al consumo responsable

Europa avanza hacia un consumidor más consciente. La producción de la carne argentina, basada en la ganadería extensiva y la alimentación natural a pasto se percibe como una alternativa más sostenible frente a otras carnes.

Los restaurantes están transmitiendo cada vez más ideas como el pastoreo en grandes extensiones, la ausencia de feedlots en determinadas partidas, el menor uso de antibióticos en las reses y la reducción de huella de carbono gracias a las prácticas tradicionales de cría. No se trata solo de marketing: muchos clientes preguntan activamente por el origen y proceso del producto, y los locales que ofrecen información clara aumentan su valoración y fidelización.